¿O prefería una vida repleta de anhelo,
siempre y cuando ambos mantuviésemos activa esta partida de ping-pong:
No saberlo, no saber que lo sabe, no saber que sabe lo que sabe?
(Extracto de Llámame por tu nombre)
Y tú sigues manteniendo tus ojos cerrados pese a toda esa luz que pretendo mostrarte